Bienvenido a este espacio. Es lo más personal que tengo — la ventana desde la que puedo contarte quién soy, qué hago y hacia dónde voy, junto a los proyectos que hoy mueven mi atención.
Todo lo que encontrarás aquí nace de la misma búsqueda: dar valor a las personas. Al final, es lo único que de verdad se queda.
Todo lo que deseas está al otro lado del miedo.
Crucé un océano yo solo, con dieciséis años, a un continente que no conocía. Ahí no se aprende despacio: o espabilas, o te comen. Espabilé.
Con los años, volví a mi tierra por lo que había dejado atrás. Y esa vuelta me dio lo que la prisa adolescente de irme me había quitado: una carrera, dejar una casa levantada con mis manos, una idea empresarial que hoy sigo ejerciendo — la asesoría de viajes. Ya van más de veinte años, por cierto.
Ah, pero un día miré y vi que mis hijos ya no eran tan niños. Quería para ellos un sitio con más futuro. Hice las maletas otra vez, con mi familia. Y ahí fue cuando Madrid nos abrió las puertas.
Claro, pero llegar tuvo su precio. En Madrid, todo lo que había construido se había quedado en Venezuela: aquí volvía a empezar de nuevo. Durante mucho tiempo mi sustento fue el volante — una moto de reparto, un coche para llevar pasajeros.
Y hablando de volante: un día tomé el más importante, el de mi vida. Dije basta. Dejé de trabajar con las manos para darle paso a lo que produjera mi mente. Todo cambió.
Después de Dios, no conozco fuerza más grande que la constancia y la perseverancia.
Tomé lo que mejor sé hacer, mi experiencia de años, y encontré en las redes sociales la vitrina que mi talento necesitaba para que el mundo lo viera. Eso es el emprendimiento digital. Lo trabajé con constancia, mes tras mes, año tras año, hasta que los frutos empezaron a llegar — y superaron con creces cualquier sueldo. Por cierto, aquí te muestro cómo funciona mi asesoría de viajes.
Esto no va de despacharte un boleto ni de reservarte un hotel. Va de acompañarte: la respuesta a tiempo, la duda que se resuelve a un WhatsApp de distancia, saber que alguien cuida tu viaje tanto como tú.
Y no solo viajes. He orientado a familias que empezaron una vida nueva en otro país con una planificación tan responsable que gastaron menos de lo que temían. Ese camino lo conozco de primera mano — yo también lo recorrí.
Por eso tantos han confiado en mí a lo largo de los años, y hoy lo hago con un equipo de expertos a tu lado. Asesórate.
Toca abajo y descúbrelo tú mismo.Déjame hacer un paréntesis. Cuando por fin encontré mi camino, supe que no era solo mío para guardarlo. Conozco a demasiada gente que dejó su país buscando algo mejor y se topó con la misma pared: un sistema que te hace trabajar más para ganar lo mismo, hasta empeñar el cuerpo y la vida.
Yo quise demostrar que se puede salir de ahí — que después de los cuarenta aún se empieza de nuevo. Y así, justo cuando cumplí cuarenta y uno, decidí fundar este movimiento.
Proyecto 40.
Lo construí pensando en quienes rondan los cuarenta, porque yo estuve justo ahí. A esa edad el mundo empieza a mirarte como si ya fuera tarde, como si lo mejor hubiera pasado y ya no quedara nada que aportar. Y es mentira: fue exactamente entonces cuando yo empecé de nuevo.
Se trata de percibir dinero por lo que ya sabes hacer, a través de las redes sociales y el contenido digital. Puede sorprenderte lo que se llega a ganar — y sobre todo, la libertad que te da.
No es teoría ni motivación de escenario. Es el mismo camino que yo recorrí, ordenado para que puedas recorrerlo tú.
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